El primer paso para gestionar cualquier proyecto de IA es identificar y comprender el problema que se desea abordar. Esto implica:
▪️Definición del objetivo del proyecto: ¿Qué se pretende conseguir? Por ejemplo, aumentar la eficiencia operativa, reducir los costes o mejorar la experiencia del cliente.
▪️Entendiendo el contexto: Analizar el entorno donde operará la solución, incluidas las regulaciones, las limitaciones técnicas y las expectativas de los usuarios.
▪️Involucrar a las partes interesadas: Identificar quién se beneficiará del proyecto y asegurar su participación activa para alinear los resultados con sus necesidades.